lunes, 29 de octubre de 2018

Mi inicio de curso

Antes de nada, supongo que debería presentarme, soy Alfonso Nieto, y, sinceramente, no se cómo me irá en esta nueva etapa de mi vida. Esta es una pequeña parte de mi historia, mi primer día en Bachillerato. Vamos allá.

Aquel 10 de septiembre me desperté, como es obvio, algo más nervioso de lo habitual, ya sabéis, gente nueva, cole nuevo... y todas esas cosas que asustan a la gente. Durante una hora entera, estuve preguntándome lo mismo repetidas veces, ¿podré encajar en mi nueva clase?, ¿con quién me tocará?, ¿haré amigos pronto? y, sin darme cuenta, llegó el momento de salir de casa hacia..., bueno, no se muy bien hacia dónde, la verdad.

Tuve la gran suerte de coincidir con mis amigos y antiguos compañeros de clase, con los que llegué al colegio sin problemas, aunque mi suerte el primer día terminó allí mismo, o eso pensé yo.
¡Solo! Venía con ocho amigos y me tocó solo en clase, lo único que podía hacer era esperar a que se resolvieran las preguntas que me había planteado esa misma mañana y, afortunadamente, salió todo bien, bueno, bien en el contexto de un primer día de curso con gente que no conozco de nada.

Al final, logré entrar fácilmente en el grupo, mucha gente me acogió más rápido de lo esperado y eso me hizo sentir muy, muy contento. Ahora, casi dos meses más tarde, he conocido gente increíble en el colegio, entre las cuales debo mencionar a Gabriel, primo de un antiguo compañero y primer amigo mío en este nuevo lugar. La verdad, estoy muy agradecido a toda esa gente, chicos y chicas que, en algunos casos, me importan mucho más de lo que piensan, quien quiera que se de por aludido.

Y ahora sí, dejo ya de escribir, solo decir que muchas gracias por haber leído esto y por haberme aguantado un rato.

                                                                                                                              Alfonso Nieto López

0 comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.