Mostrando entradas con la etiqueta El Conde Lucanor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El Conde Lucanor. Mostrar todas las entradas

domingo, 16 de diciembre de 2018

¡No somos animales! Ejercicio 6

Amigos y habitantes del pueblo, vengo a alzar la voz sobre un tema del cual estoy bastante preocupada, en mi casa mi marido, me trata como si fuera otro de sus animales, y tengo que hacer siempre lo que él diga.
Quería hacéroslo saber ya que nadie, y especialmente nosotras, merecemos este trato de desigualdad que hay en nuestra sociedad actual.
Debéis saber que todo el mundo, ya sea hombre, mujer, o lo que a usted le apetezca, debe mostrar y recibir el mismo respeto con total igualdad, nadie se merece lo contrario.
Espero que les haya hecho entrar en razón y les haya abierto los ojos, señores, muchas gracias por su tiempo.

Read More...

Nos merecemos algo mejor


- Durante muchos, demasiados años, todas nosotras hemos sido sometidas violentamente a la voluntad de nuestros padres, hermanos y maridos por el simple hecho de ser mujeres.
Lo que mi marido me hizo pasar unas cuantas noches atrás no es, según mi punto de vista, normal ni aceptable, y espero que toda persona mínimamente inteligente que me esté escuchando comparta esta opinión.
Hemos llegado a un punto demasiado grave, en el que no se nos respeta en absoluto por lo que realmente somos, personas.
Esto debe cambiar de inmediato, puesto que nosotras valemos lo mismo, o incluso más que cualquier hombre, merecemos los mismos derechos y responsabilidades.
Aunque el cambio de mentalidad no será nada fácil, todos los que estemos a mi favor debemos luchar hasta el final y no darnos por vencidos hasta llegar a una sociedad de iguales, donde todos y todas seamos tratados por igual.
Read More...

QUÉ FACIL ES (discurso actividad 6)


¡Qué fácil es callarse! ¡Qué fácil es callarnos! ¡Qué fácil! De olvidarte de tu madre, de quién era. Qué fácil imponerte al darnos, taparnos la boca con tus manos. Qué fácil decirme que no chille, despreciar mi fruto, cortarme las alas, cuando no hay mejor que tú que me las acuchille. Qué fácil hablar de nosotros sin tenerme en cuenta, acusarme, quitarme la voz, conquistar a tu futura sirvienta. Qué fácil meterme miedo, tan solo para pedirme agua, sembrar tu propio terror, tu temor de no adueñarme, ni aun así con sable de acero. Pues bien… ¡mujeres! ¡Qué cosa! Somos parte de vosotros, somos vuestra mitad. ¿Qué fácil…? ¿Cortarte en dos? NO. Somos iguales por dentro. ¿Por qué apartarnos? ¿Por qué excluirnos? No somos tuyas, sino una más. No tus esclavas, ni tus cosas. No nos grites al enfadar. No nos quitéis las alas, porque entonces nadie va a volar.

Read More...